US Open

Justin Rose devuelve la gloria al golf inglés

Corría el año 1970, cuando un inglés, Tony Jacklin se proclamaba ganador del US Open por última vez. No sólo el US Open se ha resistido a los ingleses, ya que ningún grande se iba para las Inglaterra desde que Nick Faldo se enfundaba la chaqueta verde de 1996. Una larga sequía de triunfos para un país como Inglaterra que tantos y tan buenos golfistas ha dado. Esta sequía la rompería ayer Justin Rose, un jugador que en 1998 nos había hecho soñar con la victoria de un amateur en el The Open.
Los comienzos de Justin Rose una vez convertido a profesional no fueron fáciles, nada más que 21 cortes seguidos fallados, lo que sin lugar a dudas, habrían hecho plantearse su futuro a muchos otros, pero Justin Rose, como nos recordaba ayer, sabía que no había llegado ahí por casualidad, que tenía talento y que si dicho talento lo unía al trabajo, tarde o temprano, la recompensa llegaría.Una recompensa, de la que su padre Ken, que falleció en en año 2002 víctima de un cáncer, no tenía duda que llegaría. Justin Rose, ganase o perdiese ayer, quería que su padre, estuviese orgulloso de su manera de jugar ayer al Merion Golf Club. 
Si analizamos un poco las razones que han llevado a Justin Rose a llegar a este nivel, hay una estadística del año pasado, que resulta crucial para un campo como Merion Golf Club, esa estadística no es otra que haber sido el líder de greenes en regulación, promediando por encima del 70%. En este mismo apartado, esta temporada se encuentra en la séptima posición. Pero además, esta temporada se encuentra en tercera posición en la estadística de buenos drives, estadística que no sólo tiene en cuenta el número de calles pilladas desde el tee, si no el número de greenes o antegreenes que se alcanzan en los pares 4 y 5, cuando se ha fallado la calle. Dos estadísticas, que demuestran que estamos ante un jugador sólido como una roca.
Quizás, también sería bueno preguntarse, que es lo que ha llevado a Justin Rose a alcanzar esta solidez, más allá del talento y del trabajo, y ahí, es cuando a mi juicio aparece su entrenador actual Sean Foley y las leyes de vuelo de la bola que nos ha demostrado Trackman.
Quizás tampoco nos debamos olvidar la influencia que un método como Stack and Tilt (ver aquí resumen de fundamentos) tiene en el swing que trabaja Sean Foley, al mismo tiempo, que tampoco creo que haya sido casualidad que dos de sus jugadores, Justin Rose y Hunter Mahan, hayan estado luchando por la victoria de este US Open hasta el final. Un método, el Stack and Tilt que no busca el golpe más largo, si no el golpe recto más largo. Y si, quizás, alguno pueda decir que Tiger Woods no ha estado ahí arriba teniendo el mismo profesor, pero quizás también conviene recordar, las victorias que Tiger Woods ha conseguido esta temporada.
Quizás, si estos últimos párrafos te han sonado a chino y no sabes a los que nos referimos con todo ello, debieras emplear algún tiempo en leer y comprender posts como los que Dani escribe sobre las leyes de vuelo de la bola (I y II) porque quizás haya sido lo más útil que he hecho en relación a mi swing en los últimos tiempos, para realmente basar en hechos demostrados mis errores y mis aciertos.
Como decía ayer en twitter Trackman Maestro, «para aquellos que no creen en trackman, en la tecnología, leyes de vuelo de la bola, etc. El ganador del US Open, Justin Rose, puede estar en desacuerdo con vosotros»

Etiquetas

Historias Relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Cerrar