Masters

El "mal swing" de Bubba Watson y sus dos chaquetas verdes

Ayer por la tarde me entretenía más de lo que inicialmente me hubiera gustado en mi club de golf, por lo que la retransmisión de la última jornada del Masters por televisión ya había dado comienzo por la televisión, (acostrumbro a verlo desde el principio)  y cuando estaba en la barra del bar pagando la cuenta y Bubba Watson pega una de sus salidas, escucho el comentario lapidario de: «mira que tiene un mal swing».
Reconozco que un jugador como Bubba Watson, que no pega dos tiros iguales y que prácticamente le da igual mover la bola de izquierda derecha que de derecha a izquierda y con trayectoria alta o baja, me encanta verlo jugar. Por el grandísimo control que tiene sobre su bola, más allá de la distancia que consigue con ella, porque el drive del hoyo 13 de la jornada de ayer, simplemente hay pocos jugadores capaces de pegarlo y de plantearse dicho golpe en dicho momento. Es por eso, que tanto me sorprende que alguien pueda decir eso de «mira que tiene un mal swing».
Podría entender que alguien dijese mira que tiene un swing peculiar, mira que tiene un swing raro, pero que diga la gente que tiene un mal swing, desconsiéndola como la descose y además moviendo la bola como la mueve, realmente ni lo entiendo, ni lo comparto. Quizás la pregunta que algunos se tendrían que estar realizando hoy algunos, es como es posible que un jugador que tiene un swing tan alejado del swing tradicional que se enseña es capaz de pegarle como le pega, moverla como la mueve si no hace nada de lo que siempre nos han intentado mostrar como fundamentos del golf.
El swing de Bubba Watson es particular, muy particular, pero si realmente miramos como le entra a la bola, quizás su swing, no diferiría de otros swing más «bonitos» más que por la velocidad que Bubba Waston es capaz de imprimirle a la bola. Lo mismo sucede con otros jugadores como Jim Furyk, otro swing particular, pero que sus números reflejarían que su swing, más allá de su estética, es muy parecido si no mejor y más consistente que otros swings estéticamente más bonitos, a lo que en el caso particular de Bubba Waston, hay que sumarle a mi juicio una gran creatividad para pegar cierto tipo de golpes, aunque buena parte de esto, no seamos conscientes al verlo por las retransmisiones de la televisión.
Hace un par de semanas, os traía aquí mi experiencia con un profesor como Adam Young, más preocupado en el impacto que en el resto de la técnica, aunque de técnica sepa un rato bien largo,  en intentar enseñar lo que los grandes swings de la historia realmente tienen  en común, intentando ver la particularidad de cada uno y cómo es capaz o no de impactarle a la bola. Hace no mucho, también leía It´s all about Impact, de Andrew Rice, del que también os hablaba en este post y era más de lo mismo, impacto, impacto e impacto, porque como ya he dicho un par de veces y cada día estoy más convencido de ello, la bola no entiende de belleza, tan sólo entiende de física.
Y eso es justamente lo que le pasa a la bola de Bubba Waston. Quizás sea feo, quizás sería un swing que se lo habrían estropeado en las clases, quizás sea un swing que jamás se pueda enseñar a otra persona, pero impactándole como le impacta a la bola y controlando su bola como lo hace, me parece una aberración decir que es un swing malo. Si eres de los que piensa, que Bubba Watson tiene un swing malo, a pesar de sus dos chaquetas verdes, a pesar de pegarle como pegarle y moverla como la mueve, tal vez esta semana  de resaca del primer grande del año deberías plantearte por qué si realmente su swing es tan malo, es capaz de haber conseguido lo que ha conseguido, también conviene una reflexión sobre lo que en realidad sabes o entiendes de tu swing y de lo que realmente es importante para el vuelo de tu bola y lo que no.
Sirva como ayuda este vídeo con un análisis del swing de Bubba Watson:

Imagen | Masters.com

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2 Comentarios

  1. Efectivamente, es un swing «no convencional» o «poco ortodoxo». El que diga que es malo, lo que está pensando por dentro en realidad es lo mucho que le gustaría «zurrarle» a la bola de esa manera….es decir, lo que nos gustaría a todos 😉

  2. Mi profesor siempre me decía que los profesionales todos tienes buenos swings, unos más estéticos y otros menos estéticos, pero con un mal swing nunca se puede llegar a ser profesional de golf.

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