Golf Amateur

La creación de marca personal en la instrucción del golf

Quienes nos seguís desde hace tiempo en Golf76.com, sabréis que en los últimos meses he defendido mucho la enseñanza basada en hechos, basada en la física y no en suposiciones varias, entre otras cosas, porque creas o no en ellas, la física va a seguir afectando a tus golpes. En los últimos meses he dedicado bastante tiempo a entender distintos aspectos que afectan a nuestro golf, D-Plane, a intentar comprender las leyes de vuelo de la bola y la importancia que tiene el impacto con la bola para ello.
Entender eso me ha llevado a saber lo que tengo que hacer no sólo para pegarle bien, si no para tener una caja de herramientas cuando uno no está fino. Si sabes lo que está fallando, arreglarlo debería ser más fácil. Mi swing cómo ya comenté en post anteriores ha cambiado y  mucho, por primera vez como jugador entiendo lo que pasa en el swing, entiendo lo que he hecho bien y lo que no he hecho tan correctamente, pero antes de seguir, os recomendaría, por vuestro bien, que tuviéseis muy claras las leyes de vuelo de la bola ( I y II)  y el D-Plane II, III y IV que tan bien nos explica Dani Colomar, una de esas personas a las que merece la pena seguir y conocer, para poder aprender de él, si bien es cierto, que es una auténtica pena, que su blog lo tenga algo abandonado. Dani, tienes que seguir escribiendo y con las siguientes líneas, espero poder convencerte de ello.
Algunos considerarán que estas lecturas son muy técnicas, complejas, pero os puedo asegurar, que entenderlas, es lo mejor que me ha pasado desde el punto de vista golfístico, ya que aunque parezca de perogrullo, entender dicha supuesta complejidad, que no lo es tanto, ha hecho que todo lo relacionado con mi juego sea más sencilloñ, pero sobre todo, basado en la realidad, porque quizás, lo que a estas alturas más me duele o me molesta, son cosas que uno tiene que escuchar en los tees de prácticas a gente que está dando clase, que simplemente se han demostrado que no son correctas y que no se corresponden con la realidad de lo que ha sucedido. Si uno no entiende lo que está sucediendo, va  a ser muy complicado que lo pueda arreglar.
El conocer y entender lo que implica el D-plane y  las leyes de vuelo de la bola que ha demostrado Trackman, no sólo simplificará tus días de golf, si no que para mi ,es algo que tu profesor de golf debería conocer al dedillo para que realmente pueda ayudarte a seguir mejorando y arreglar lo que verdaderamente tiene que ser arreglado de tu swing. Esta situación ha influido mucho a la hora de buscar un nuevo profesor de golf,  haciéndome la siguiente pregunta ¿en qué debo fijarme a la hora de elegir un profesor de golf?

En el momento actual de la enseñanza de golf, para mi la gran diferencia existente radica entre aquellos profesores que se han reciclado en sus conocimientos y aquellos que no. Aquellos que se siguen teniendo al gran John  Jacobs como referencia y aquellos que saben lo que establece la trayectoria inicial de la bola, aquellos que entienden porque la bola curva y los que no, aquellos que saben como se genera el máximo spin con un wedge y aquellos que piensan que hay que seguir atacando la bola. Llevándolo a un extremos todavía mayor, aquellos a los que le importa el impacto y aquellos a los que les importa la estética, porque como algún día leí en twitter, la bola no entiende de belleza, tan sólo entiende de física. ¿Cuántos profesores no le hubieran dicho a Bubba Watson o Jim Furyk que son ese swing no iban a ninguna parte?
Por todo ello, cuando estaba buscando profesor, buscaba alguien que supiese de todo esto, que tuviese sus conocimientos actualizados, lo de tener un título ya no me aporta valor alguno, si no que simplemente es un requisito que doy por sentado. A día de hoy, con las redes sociales o blogs, es fácil encontrar ejemplos de profesores con los que tan sólo con leer lo que escriben o comparten en sus páginas web, twitter o sus facebooks, sabes lo que piensan como profesionales de la enseñanza del golf y las bases sobre las que se va a fundamentar dicha enseñanza. Profesionales que si tuvieses cerca, sabes que te gustaría que te pudiesen dar clases. Sí, si me vas a dar clase, a día de hoy, al menos yo, necesito saber cuales son los fundamentos en los que basas tu enseñanza, incluso lo que sueles leer  o vídeos que ves para seguir formándote o aquellos profesores a los que sigues en diversas redes sociales para seguir aprendiendo.
Alguien que conoce bien mis preocupaciones golfísticas, y al cual respeto mucho como profesional de la enseñanza del golf porque sabe mucho, mucho, me enviaba las semana pasada un DM por twitter, para comentarme, que alguien al que el tenía en alta estima por los conocimientos golfísticos que tenía, estaba en uno de los campos de la isla, más concretamente en Meloneras Golf, en la Academia de David Leadbetter. Reconozco que lo que menos me gustó inicialmente, es lo de que fuese la Academia de… Pero cuando me dijo que era Adam Young, realicé una búsqueda en Google y encontré su blog, tenía muy muy claro, a no ser que existiese muy mal feeling,  que había encontrado profesor, no sólo por quien me lo había recomendado, si no por la confianza que me dio el saber que Adam Young era simplemente lo que estaba buscando.
El blog de Adam Young me permitió saber, que más allá de estar en la Academia de David Leadbetter, era un profesional muy preocupado por su formación, por seguir investigando lo que esta presente en los swings de los mejores jugadores y lo que no, que sus fundamentos estaban basados en hechos y no en suposiciones. Pero lo que realmente me demostró, al igual que todos aquellos profesionales que comparten sus conocimientos con sus seguidores,  es la pasión que tiene por la enseñanza y por el golf , incluyendo esto la necesaria y continua actualización de sus conceptos. Su marca personal, creada por su continuo trabajo de compartir sus conocimientos en su blog, tenía mucho más peso, que la marca para la cual trabajaba. Su marca personal y no la de su empresa, es la que me ayudó a decidirme a dar clase a un campo que está a 45 minutos de mi casa cuando mi club lo tengo  a dos minutos y medio.
No hace mucho tiempo que escribía este post, ¿Qué tipo de profesor de golf tienes? , yo tengo claro lo que espero de un profesor de golf y el tipo de profesor que quiero para mi. Si vas a elegir profesor o si ya tienes un profesor, mi recomendación es que te molestes en leer los posts que te he recomendado o los vídeos de gente como Andrew Rice (ya hablé de él aquí). Si están hablando de cosas que te suenan a chino o incluso, que son contrarias a lo que siempre te están enseñando o en  lo que crees que tiene que suceder para que la bola vaya a donde quieres, quizás debería encenderse alguna señal de alarma.
Por el contrario, si eres un profesor de los que se sigue formando, de los que dedica su tiempo a seguir aprendiendo, de los que le gusta ver vídeos de gente que incluso dedica más tiempo que ellos a seguir formándose, quizás debieras compartir en tu web o en tu twitter todas esas cosas, porque para algunos, este tiempo que dedicas a seguir formándote, a separar lo que realmente importa de lo que no, marca una gran diferencia. El preparar esos posts, esos vídeos consumirán parte de tu tiempo, pero también te servirán para verte cuando explicas lo que quieres contar, si tu mismo no te entiendes, ¿crees que tus alumnos lo comprenderán? Cada profesor tiene una manera de impartir, una manera propia de enseñar y comunicar los conceptos que quiere compartir con sus alumnos, pero tener una ventana, en los que la gente pueda ver tus preocupaciones como profesional,el tiempo que dedicas a seguir formándote sin lugar a dudas, puede marcar toda una diferencia, una marca, tu propia marca personal para la instrucción del golf.

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2 Comentarios

  1. Lo que está usted viviendo no es más que una realidad que convive con nosotros y cuyos efectos no se manifiestan adecuadamente por la enorme resistencia que se opone a ella. Hace ya muchos años, que pregoné la necesidad de «entender» el golf como una cualquiera de las otras modalidades deportivas existentes y no como una experiencia mística que sólo en contadas ocasiones permitiría que una conjunción de conocimientos residentes exclusivamente en un «maestro» permitiera que pudiéramos ejecutar un buen swing y un buen golpe.
    El mantenimiento de esta visión «tradicional» de la enseñanza no responde sino al conservadurismo de una clase dominante de enseñantes que siguen pensando que son los únicos uncidos para poder atesorar y detentar el conocimiento del golf y por tanto para impartir lo que debe y no debe hacerse. El golf es la única modalidad deportiva que exige una habilidad técnica de profesional (Hcp 4 o menor o ser profesional) para poder formarse en la enseñanza. En las demás modalidades deportivas no existe esta exigencia, es como si para ser entrenador de atletismo especializado en salto de altura le exigieran al aspirante saltar 2,15 mts de altura (mínima olímpica). Lo único exigible sería el nivel de enseñanza que da acceso a la universidad y punto. Jugar profesionalmente es una cosa, enseñar es otra.
    El golf es una disciplina deportiva que requiere de la aplicación de las ciencias deportivas en las que entran en juego la técnica, la estrategia, la preparación física, la preparación mental, la nutrición y hoy en día cada vez más el coaching deportivo, y son los principios científicos de estas disciplinas los que, aplicados al golf y a sus propias particularidades biomecánicas, los que deben constituir el núcleo esencial de su enseñanza.
    El golf siempre ha estado muy vinculado a la tecnología y hoy en día se hace muy presente la percepción de que a través de ella se puede lograr encontrar «el santo grial» del swing de golf. Sólo le pondré un ejemplo, si un instructor no sabe leer adecuadamente los datos que le suministra Trackman o FlightScope da igual que entrene con ese instructor, lo estará metiendo en un buen lío.
    Es necesario, que entendamos de una vez por todas, que sólo a través de una formación sólida en la ciencia deportiva se puede acceder a una adecuada enseñanza del golf, que eso además requiere que se arrincone la concepción de gurús y alquimistas del golf que muchos, afortunadamente no todos, tienen los enseñantes del golf, para que la metodología de la enseñanza, de la psicología deportiva, de la preparación física, de la biomecánica, de la enseñanza técnica y estratégica, del análisis de parámetros y datos físicos y mecánicos, de los procesos de ayuda personal y deportiva, de la prevención de lesiones… formen parte del bagaje que debe exigirse hoy a un instructor del golf para que pueda atender a los distintos niveles de habilidad que tenga la persona/deportista que se pone en sus manos.

  2. Está claro que un buen profesor actual no sólo tiene que entender los datos que Trackman o Flightscope les de, si no saber trabajar con el alumno para poder modificar esos datos al punto que consideran óptimos.
    Y me parece una buena pregunta el porque para enseñar al golf tienes que ser handicap 4 o menor, así como la comparación que realizas con el salto de altura.
    Muchas gracias

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