Golf profesional

Every Shot Counts: el libro de Mark Broadie, creador de Strokes Gained Putting

Hace ya algún tiempo que os hablaba en Golf76 sobre «Every Shot Counts» (Amazon
),  el libro que Mark Broadie publicó en el mes de marzo de 2014, para el cual ya había realizado la precompra en Amazon.com, por lo que sólo tenía que esperar a su fecha de lanzamiento oficial para poder tenerlo.
Para haceros un poco de memoria, Mark Broadie es el padre de la estadística de Strokes Gained Putting, ese indicador que desde hace un par de años se utiliza en el PGA Tour y que refleja con mucha más exactitud la actuación de un jugador con el putter. En el libro, Mark Broadie explica muy claramente cómo funciona el indicador, así como la de Strokes Gained Off de Green, utilizando el mismo criterio que para Strokes Gained Putting, pero para el juego largo desde el tee al green.
Las estadísiticas Strokes Gained se basan en que el avance hacia el hoyo se mide en unidades de golpes, en lugar de distancias. Pegar un drive de una yarda más no tiene el mismo valor que acercar una bola con el putter a tres pies del hoyo, a pesar de que ambos golpes acercaron la bola una yarda al hoyo.
Hasta ahora, una manera de medir los putts, era contarlos que se hacían durante una ronda, sin embargo, esta estadística no tiene en cuenta la distancia de dichos putts, algo que resulta clave. Si un jugador la deja a 5 pies y se hace dos putts desde ahí, tendría los mismos putts que un jugador que es capaz de hacerse dos putts desde 60 pies. Todos sabemos, por sentido común, que uno ha putteado mucho mejor que el otro.
Esta dificultad de uno y otro putt es lo que intenta reflejar en sus estadísiticas Mark Broadie, ya que Strokes Gained Putting es la media de golpes del Tour para embocar desde una distancia, menos el número de golpes empleados. La media del Tour para putts de 33 pies es de 2, así que si un jugador emboca en un sólo golpe, estaría ganando un golpe respecto al resto de jugadores.
Si por el contrario, tenemos un putt de 8 pies, en los que la media para embocar del PGA Tour es de 1.5 golpes, el jugador que emboca desde esa distancia sólo estaría ganando 0.5 golpes cuando emboca con un sólo golpe. Ambos jugadores habrían utilizado un sólo putt en dicho hoyo, pero la estadística de Strokes Gained Putting, refleja y cuantifica mejor la actuación del jugador que embocó el putt de 33 pies.
Siguiendo ese mismo criterio, uno también puede evaluar los golpes ganados para un putt individual, que sería el resultado del descenso en el número de putts necesarios para embocar desde la posición inicial y final, menos el golpe empleado. Si un jugador tira un putt de 60 pies y lo deja a 8 pies del hoyo. ¿Cómo ha sido ese putt de bueno? La media del PGA Tour para un putt de 60 pies es de 2.2 golpes. La media del PGA Tour desde 8 pies es de 1.5, por lo que (2.2-1.5)-1= -0.3, por lo que el jugador habría perdido 0.3 golpes en ese putt frente a los jugadores del PGA Tour.
Al hablar de estadísticas y medias, muchas veces nos cuesta entender o ver, que son eso, medias,  por lo que dentro de esos datos hay casos puntuales y excepcionales, como el de Vijay Singh en el Golf Word Championship Bridgestone del 2008, donde pudo ganar a pesar de que en dicho torneo su Strokes Gained Putting era de -1.1 golpes por vuelta, es decir, putteó peor que la media de los jugadores en ese torneo. Pero eso es posible gracias a que su juego largo fue espectacular, lo que le permitió ganar 4.2 golpes dándole una ventaja de 3.1 golpes por vuelta.
También existen casos contrarios, en los que el putt se lleva la palma de la aportación, como el caso de la victoria de Lucas Glover en el Quail Hollow del 2011, donde su putter contribuyó a un 72% de los golpes ganados, casi el doble del 35% habitual que los putts aportan  en las victorias, pero en ese torneo, Lucas Glover tuvo 36 de los 72 hoyos disputados a un sólo putt.
El libro tiene su miga y hay que ir asimilando los conceptos e ideas que van detrás de cada uno de las distintas estadísticas, ya que el criterio permanece constante a la hora de evaluar cada uno de los golpes a nivel individual, ya sea con el driver con el hierro 9.
Tanto en el libro de Richie Hunt, como en el de Mark Broadie, se concluye que el juego largo resulta más importante que el putt. Richie Hunt, en Pro Golf Synopsis 2013 diferencia de manera clara que el drive y los golpes de 150-225 yardas son los más importantes dentro de los golpes de más de 100 metros, entre otras cosas porque entre los mejores y peores jugadores de esas distancias hay más diferencias que entre los resultados de los buenos y «malos»  jugadores de distancias más cortas.  Sin embargo, Mark Broadie, en Every Shot Counts, no establece mucha diferencia entre ese tipo de golpes largos, algo de lo que el propio Richie Hunt ya hablaba en su libro.
El libro de Mark Broadie me  resulta de especial interés para tener claro las bases de lo que pueden ser las estadísticas con las que el golf se va a medir en el futuro, porque miden de una manera mucho más correcta el comportamiento de cada una de las facetas del juego en cada jugador, lo que debiera servir para conocer de una manera objetiva y certera, cuales son las verdaderas facetas del juego que deben ser mejoradas, para que no te suceda como a Justin Rose, que le comentó a Sean Foley que debería mejorar su juego con el wedge, cuando el propio Mark Broadie tenía a Justin Rose como el mejor jugador de wedge del PGA Tour.
Si eres de los que vas anotando todo tipo de datos en tus vueltas, Every Shot Counts te podría incluso valer para establecer comparaciones de tu nivel frente al de los pros, lo cual también me ha dado para pensar, que el futuro de los GPS debería venir por ahí, no sólo por el de medir y dar distancias, si no el de saber y grabar de manera automática los golpes y distancias que uno se va dejando cuando estamos en el campo, para luego analizarlos frente al de otros amateurs y profesionales. El futuro de los gadgets del golf, podría venir por ahí.
Tanto el libro de Richie Hunt, Pro Golf Synopsis 2013 como el de Mark Broadie, Every Shot Counts, llegan a conclusiones muy parecidas sobre la mayor importancia que tiene el juego largo sobre el corto, sin olvidarse que todas las facetas del juego son importantes, pero después de leer uno y otro, sigo diciendo que el libro de Richie Hunt ha sido el libro que más me ha enseñado en mucho tiempo, además de modificar de manera muy clara mis planteamientos estratégicos en un campo de golf.
Si te interesa comprar Every Shot Counts , a continuación te dejamos enlaces para hacerlo en versión Kindle o tapa dura:

         

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