PGA Tour

Graeme McDowell vuelve a ganar en el PGA Tour

 
Será por aquella Ryder Cup de Gales, será por ese US Open de Pebble Beach, pero ya sea por unas u otras cosas, siempre me gusta ver luchar a Graeme McDowell por la victoria en un torneo, quizás, porque siempre me ha parecido un jugador bastante auténtico, quizás porque a pesar de no ser uno de los bombarderos del golf actual, ha sabido labrarse su propia vía para estar ahí arriba…
Por eso traigo unas declaraciones recogidas en la web del PGA Tour que me a parte de gustarme, son de esas que al menos a mi te hacen pensar, que por muy buenos que sean y seguros que parezcan, también tienen sus dudas…

 El 2011 era un año de entender quien era y a donde estaba yendo como ganador de grandes negociando con la presión y con las expectativas.
En la post temporada pensé en utilizar varillas más largas… ponerme en forma y me di cuenta que lo más probable es que algo le quitase a  mis fortalezas. A mis hierros, a mi juego de wedge, al juego corto a mi putt. Iba a ser un camino accidentado y decidí en contra de ese camino, aceptando que no iba a pegar drives de 300 yardas.
Todos nos sentamos aquí y decimos que no te puedes medir por victorias…que es sobre mejorar uno mismo y todas esas cosas.Pero al final, todo se resume en que las victorias, son muy muy importantes para nosotros personalmente. Y uno coge una gran cantidad de confianza,  creencia e  impulso de esos momentos.

Quizás no os choquen estas declaraciones, pero siempre que veo jugar Graeme McDowell lo había visto como un tipo decidido, muy echado para delante, pero como se pueden ver de estas declaraciones, incluso jugadores de su talla, con su arrojo, tienen sus dudas, conocen y tienen que afrontar sus limitaciones, teniendo que tomar decisiones sobre que caminos tomar y cuales no, al mismo tiempo, que reconoce que al final, por mucho que uno considere, que su juego ha crecido, son las victorias y no los buenos resultados, los que a uno le dan ese extra de confianza.
Esa confianza con la que siempre he visto jugar a Graeme McDowell, me ha hecho pensar que quizás no fuese confianza lo que veía, si no compromiso, siendo esta, una de las palabras o más bien actitudes que considero más importantes para jugar a este deporte. Sin ese compromiso cuando vas a pegar el golpe, no debiéramos esperar mucho del resultado, es más, quizás no debiéramos intentarlo.
Pero quienes estaban realmente esperando ayer, eran los clientes del nuevo restaurante de Graeme McDowell en Lake Nona, Nona Blue , para que confirmase, que las bebibas de ayer, iban de su cuenta: «The bar is open».
Para aquellos que no hayáis podido ver la última jornada, aquí tenéis un resumen

Video| Youtube

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