Golf Olímpico

El golf olímpico no será rival para otros deportes minoritarios como el badminton

El fin de semana pasado, una española, Carolina Marín, se proclamaba campeona del mundo de badminton, una especialidad deportiva dominada por las asiáticas, y en la cual, desde hace 15 años una europea no se alzaba con la victoria en un campeonato del mundo.
En España el número de licencias de badminton no llega ni a las 7.000, mientras que en China ronda los 100 millones, lo que al menos a mí me  da que pensar sobre el duro camino que ha tenido que atravesar Carolina Marín para poder llegar a la élite de un deporte cuando en tu país, ese es el nivel de participación.
Pero más allá del mérito de Carolina Marín, que lo tiene y mucho, quería hablar del ruido que la final que disputaba  tuvo en España, ese país en el que tan sólo están federados unos 7.000 deportistas, pero en el que sin embargo más de 412.000 espectadores estuvieron siguiendo dicha final por Teledeporte. 
Y es aquí, cuando uno recuerda las bajas cifras de audiencia que tuvo la última edición del Open de España en el que se impuso Miguel Ángel Jiménez o las cifras que habrá tenido la victoria de las jugadoras españolas en el International Crown, que además no se daba en abierto y que en cierto modo, se podría comparar a un campeonato del golf femenino por equipos
El badminton a mi juicio, es un deporte muy plástico, con un ritmo trepidante, sin descansos, con un desgaste físico importante  y con unas reglas, que además nos recuerdan a otros deportes con más seguidores y practicantes en España, como puede ser el tenis. Es por ello, que a pesar de ser un deporte muy minoritario, las cifras de audiencia me parecen lógicas, porque la emoción e intensidad de dicha final, al menos a mi, me enganchó y mucho.
El golf sueña con su oportunidad olímpica, sueña con que el olimpismo lo saque de la depresión en la que parece inmerso, al mismo tiempo que los dirigente se olvidaron que el golf tiene que luchar con otros deportes, también minoritarios, que luchan por eso mismo, tener la oportunidad que les permita acercarse a sus futuros practicantes.
El badminton no sólo tiene un ritmo mucho más trepidante que el golf, 95 minutos frente a 4-5 horas,  tampoco cuenta con los prejuicios sociales que sí que tiene el golf, por lo que sí además de la duración de uno y otro deporte, le sumamos la complejidad de uno para que el espectador no practicante entienda el desarrollo del juego y la sencillez del otro,  no nos extrañe, que la ilusión del golf olímpico, sea tan sólo eso una ilusión, con escaso o nulo impacto en su evolución. Aunque claro está, que la decisión de jugarlo a 72 hoyos medal play, también ayuda y mucho a eso.
Por último, quizás el golf también tendría que tomar nota de como la final de este campeonato del mundo de badminton está disponible en youtube en su integridad, algo mucho más lógico por ejemplo, que la política del European Tour y la Ryder Cup de apropiarse de cualquier imagen tomada en Gleneagles durante la disputa de la Ryder Cup 2014 o que los resúmenes del European Tour de cada semana tan sólo estén disponibles en su web pero sin la posibilidad de embeberlo en las diferentes páginas web.
Nota: Teledeporte finalizará sus emisiones el 31 de diciembre del año 2014, algo que los deportes minoritarios echarán muy en falta, ya que sin tiempo en televisión, será mucho más complejo la búsqueda de patrocinios. [Actualización: finalmente RTVE ha desestimado el cierre de Teledeporte]

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