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¿Qué puede marcar la diferencia en la organización de torneos?

Cuando los golfistas hablamos de lo que el golf tendría que mejorar para que más gente se pueda acercar a él o para que la gente no deje de practicarlo, no es raro que el tiempo empleado para una vuelta sea uno de los factores que siempre aparece en la lista, porque cuando uno se pasa más de 4:30 horas en el campo, al menos desde mi experiencia, dejo de divertirme y comienzo a desesperarme. Menos es más.
Curiosamente el LPGA ha estado experimentando para poder reducir el tiempo que se emplea en cada vuelta, haciendo salir a las jugadoras cada 11 minutos en lugar de los 10 minutos con los que salían hasta ese momento para las salidas con tres jugadoras. Dando más tiempo entre las salidas consiguieron que la media de las vueltas se redujese 14 minutos y las vueltas más lentas se acortaron en un total de 22 minutos.
Creo que no hay ninguna duda que estas jugadoras son mucho mejores que nosotros, pero aún así, la organización del LPGA les da salida de tres cada 11 minutos. Normalmente en mi club, se dan las salidas de 3 cada 8 minutos, pero para no estar viciado únicamente por mi experiencia, he preguntado en twitter para saber lo que sucedía en los campos de la gente y algunas de las respuestas eran que si los partidos son de 3, la salidas se dan como en mi club, cada 8 minutos y lo normal es que si son partidos de  4 el tiempo aumente hasta los 10 minutos.
Ayer mismo Golf Digest publicaba las conclusiones de la Segunda Jornada sobre Ritmo de Juego que había tenido lugar en la USGA, concluyendo que uno de los  factores que  más afectan para el ritmo de juego son los intervalos entre las salidas, así como la colocación más adelantada o atrasada en los pares 3 y pares 4 y 5 respectivamente, ayudando también la eliminación de aquellos elementos que disminuyan la jugabilidad, como arbustos bajos donde se pierden bolas, rough demasiado alto y denso etc…
Por suerte o por desgracia, son los días de campeonatos donde los campos suelen estar más saturados, sobre todo en aquellos en los que hay buenos premios, porque lo del jugar por el mero hecho de ganar parece que ya no se estila, por lo que esas medidas, de intervalos más largos en las salidas o la colocación adelantada de los tees de los pares 3 para que todos los jugadores puedan llegar  así como retrasar la de los pares 4 llegables para que nadie pueda alcanzarlos, debiera ser algo que los organizadores de los torneos debieran hacer para que sus clientes tuviesen una mejor experiencia durante ese día.
Pero claro, no hace falta ser un lince, para darse cuenta que si aumentamos el intervalo entres las salidas, al final habrá menos salidas posibles, lo que conlleva una disminución de la caja para los organizadores y para el club o campo en cuestión, aunque como se comenta en el artículo, también tiene sus ventajas, ya que los campos pueden disminuir la flota de cochitos o que se puede retrasar la hora a partir de la cual se empieza a cobrar los twilight (rondas en las que es probable que no acabes por falta de luz) o dicho de otro modo, seguir cobrando el 100% del greenfee hasta más tarde porque las rondas tardan menos tiempo.
Cuando determinados torneos comerciales se disputan, siempre me ha parecido muy paradójico que  a sus organizadores se les llene la boca diciendo que para ese torneo hay más de X inscritos, porque al menos en mi caso, es un perfecto reclamo para que no se me ocurra aparecer por dicho torneo, porque lo que para ellos es un síntoma de éxito para mí es un síntoma de que esas rondas serán mucho más largas de lo que yo considero divertido en un campo de golf, lo que al menos en mi caso, acabaría en una mala experiencia.
Mientras que una parte de los golfistas nos quejamos del juego lento, del tiempo excesivo que tardamos en jugar las rondas de golf, sobre todo la de campeonatos con el campo lleno, los torneos para aumentar el ritmo de inscritos se promocionan con fabulosos premios, fabulosos sorteos y lo que se servirá durante y después de las rondas, pero pocos, por no decir ninguno, he visto que se promocionen prometiendo rondas de juego por debajo de x tiempo, cuando paradójicamente es de lo que una buena parte de los golfistas nos quejamos.
En mi caso particular tengo el honor de ser socio del Real Club de Golf de Las Palmas en el que disponemos de competiciones históricas, algunas con más de 100 años de historia, en la que tan sólo se juega por el honor de inscribir tu nombre en dicha copa, y eso acaba promoviendo que el número de inscritos sea bueno pero que no se sature el campo y es justo por eso, además del honor de poner tu nombre en ellas, que son las competiciones que más me gusta jugar, porque el ritmo de juego es alto y sin esperas, lo que al menos para mí, más allá del día que tenga con los palos en la mano, es una garantía de que la experiencia será buena.

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5 Comentarios

  1. Por si resulta útil, de nuestra base de datos de +200 campos comerciales nos sale una media «teórica» de unos nueve minutos y medio entre salidas. Eso si, la mayoría de estos campos harán lo posible porque sean 4 jugadores cada vez. No hablo de torneos en todo caso.
    En cuanto a tu comentario respecto a estos, echo en falta la clave de… «yo encuentro esta bola en el barranco aunque sea lo último que haga» y la de «por nada del mundo dejo pasar a los de atrás» (aunque lleven un hoyo perdido y queden 11 por jugar). Ambas cuestiones tienen que ver con modales básicos en el campo y que por desgracia son más habituales en España que en otros países.

    1. No sólo tienen que ver con los modales básicos como bien comentas, a mi juicio, también tiene que ver con la figura del ranger y lo poco respaldados que están por las directivas de sus clubes, que prefieren no tener problemas con algunos socios que protestarían por que se les llamase la atención porque hacen más ruído que aquellos que salen cabreados por tener delante partidos como los que comentas.

    1. Está claro David que desde el punto de vista de un organizador el debate es económico, y como comenté en el artículo, a más salidas dadas mayor probabilidad de encontrar el beneficio. De eso no tengo duda alguna. La fiesta a mi juicio la paga el cliente que va a jugar los torneos.
      No obstante, las quejas del juego lento en el golf están ahí, que pasarse más de 4:30 en el campo puede distanciar a gente de este deporte tampoco parece una locura. Es verdad que mi opinión, está completamente sesgada, por la de ser hcp bajo, que no es la realidad del golf, ya que como me dijo un día un compañero de partida, los handicaps bajos tenemos que estar muy agradecidos a los handicpas altos, que son los que verdaderamente pagan toda esta fiesta: el mantenimiento de los campos, de los clubes, de los torneos, etc….

  2. El debate no lo veo en quien paga la fiesta, sino cuánto dura. Tengo claro que en este tema hay que pensar en la fiesta en el medio y largo plazo y si se sigue por el camino actual, con estrategias en las que el objetivo es a corto y consiste en llenar a cualquier precio, poco va a durar la fiesta de los torneos.
    En mi caso, el poco tiempo que tengo para jugar al golf ni me planteo que sea para «perder» el tiempo en un torneo. Digo «perder» porque 5-6 horas en el campo, más unas bolas antes y estiramientos, más ir y volver del campo de golf, comer,… supone «gastar» un día en el que no controlo si la experiencia va a ser rentable o no.
    Me encanta competir en golf, pero he llegado al punto en el que si quiero jugar 18 hoyos en mi club, sólo voy si puedo elegir una hora que la partida dure unas 3-4 horas y aprovechar el resto del día para lo que quiera. Jugando un torneo en el que me fijan la hora de salida, me ponen con gente que no son mi elección para jugar, se juega a paso de tortuga y se gastan 5-6 horas en los 18 hoyos, no es lo que yo llamo una experiencia de golf, así que he decidido hace algún tiempo no perder el tiempo así.

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